Exposici�n: "La Escuela de Ayer"
Fuente: www.laopiniondegranada.es | 5 de Enero de 2009
Hasta el próximo 15 de enero, la sala de muestras del Centro Cultural Medina Elvira acoge la exposición "La Escuela de Ayer", que reúne juguetes y utensilios de la primera mitad del siglo XX.
INMA SÃNCHEZ ORTEGA. Pedro se sorprendió cuando su padre le contó que aquellos eran los juguetes que, quizá, los Reyes Magos trajeron a otros niños de su edad hace setenta años. “No está mal†–indicó con un aire sorprendido– “pero son algo aburridos. ¿Qué se puede hacer con un coche como ése?â€, preguntó casi con sorna. Seguramente, en esa misma lÃnea argumentarÃan el resto de los niños su asombro ante una reliquia tan imposible para una mentalidad de trece años.
Para que Pedro y el resto de niños y niñas entiendan cómo aprendÃan y se divertÃan los estudiantes de antaño, hasta el próximo 15 de enero se puede visitar en la sala de Exposiciones del Centro Cultural Medina Elvira de Atarfe la muestra que, bajo el tÃtulo "La Escuela de ayer", propone un viaje desde principios del siglo XIX, pasando por la Restauración y la II República, a la dictadura de Franco. Historia de España.
La muestra agrupa un buen número de ejemplares de libros y recuerdos escolares, además de la recreación de una clase con bancos y utensilios de aprendizaje de distintos retazos de la historia de España, aderezada con aquellos viejos juguetes de hojalata. A través de estos libros de enseñanza y de los antiguos automóviles y transatlánticos que entretenÃan a nuestros abuelos; o mejor, a los abuelos que tenÃan la suerte de haber nacido en una familia que podÃa costearles esas maravillas.
“En mi casa –relata una señora de unos setenta años– mi madre nos hacÃa a mi hermana y a mà las muñecas de trapo y, aunque éramos de buena familia, no habÃa para grandes dispendiosâ€. Antonia tenÃa tres hermanos más y recuerda con cierta melancolÃa cuando un año los Reyes le trajeron una muñeca de cartón que, al intentar lavar, “se me deshizo entre las manos. Eso le pasa a uno de esos niños –señala con el dedo a un grupo de estudiantes de ESO–, y se arma la marimorenaâ€.
Los visitantes pueden constatar ante esta muestra las sublimes diferencias entre los métodos de enseñanza actuales con los de entonces. Aquellos lápices que se aprovechaban hasta el lÃmite no tienen punto de comparación con los de ahora. Según el edil de Cultura de la localidad, Tomás Ruiz Maeso, la iniciativa surgió a raÃz de una propuesta para exhibir juguetes antiguos que, ante la “avalancha de objetos, se ha convertido en esta exposiciónâ€, explicó.
A Jorge, que tiene ya diez años, le resulta curioso el carrito con el payaso hecho de hojalata y, aunque mira con curiosidad el barco de remos y el auto "sedan gran turismo", de 1935, considera que sus juguetes son mucho “más divertidosâ€. “Yo prefiero jugar a la playâ€, relata. Incluso el escalextric que le ha traÃdo “Papa Noel a mi hermano de ocho años es mucho más divertido que ese jugueteâ€, que lo único que hace es correr sin norte alguno, gracias a un mecanismo que conecta una llave a a las dos ruedas traseras.
Todas esas reliquias de hojalata, como el perro con la pelota, el elefante malabarista o el carrusel, datados en los años 20 y 30 del siglo pasado, no son más que figuras sin valor para los estudiantes del siglo XXI, demasiado hábiles con el teclado de los portátiles para entretenerse con un precioso vagón de mercancÃas que, aparte de su estática belleza, sólo servirÃa para ser observado en una vitrina. Reliquias de hojalata. De igual forma piensa Luis, un joven de 10 años que estudia quinto de Primaria y que escudriña con curiosidad un estupendo transatlántico de hojalata de 1931.
De 19 centÃmetros de largo, el viejo barco que algún niño hizo navegar en su imaginación tantas veces como hiciera falta, está equipado con tres ruedas para desplazarse por una superficie lisa, gracias a un mecanismo que hace que la tercera rueda, situada en la parte delantera y sin rumbo fijo provoque un vaivén similar a las olas del mar. “Es bonito –dice Ana– pero yo prefiero mi juego de las bratzâ€. Se refiere a esas muñecas de ojos grandes con las que incluso se puede jugar en la "play". Rusia es más pequeña.
Ni siquiera los mapas de antaño coinciden con los de ahora –declaran al unÃsono Pedro y Toñi– que tienen en sus mesas de estudio un mapa mundi donde “Rusia es bastante más pequeñaâ€. Ni siquiera la Aritmética de primer grado o la Historia de España para escolares de 12 y 13 años, se asemeja a las propuestas actuales, donde el libro de Conocimiento, "Cono" para los futuros hombres y mujeres de principios del XXI, recoge la historia de los "PaÃses y Mares" de aquella época o aquel volumen de la Madre Naturaleza. Sólo "Don Quijote de la Mancha" permanece inalterable o aquella propuesta emocional de “Mi mamá me ama..mi mamá me mima, mimo a mi mamáâ€, gracias a la que muchos niños y niñas de los años 70, 80, 90 e, incluso, de hoy en dÃa aprenden a leer y escribir.
Tebeos. Ninguno de los visitantes a la muestra permanece impasible antes los viejos carteles expuestos o las aventuras de Jaimito o de El Coyote, aquel vengador al estilo de El Zorro, o las historias del TBO, que dieron nombre a los tebeos de entonces y de siempre. Todo es tan sorprendente como el hecho de que aparezcan fotografÃas de hermanos de distinto sexo posando juntos, algo extraño para una época en la que la coeducación estaba prohibida y las fotos de estudiantes de distintos sexo se hacÃan para aprovechar recursos en un mundo donde el dinero era cosa de unos pocos.
Toda una manera de entender el mundo se puede observar en esta propuesta donde, hasta el contrato de una profesora hace llevar las manos a la cabeza a los más ortodoxos por su excepcionalidad. En ella se exige a la maestra que no salga de su casa más allá de las seis de la tarde, no se case, no se tiña, no salga con hombres, a menos que sea su padre o su hermano; que limpie el aula con agua caliente una vez a la semana como mÃnimo, y no se ponga falda más arriba de los tobillos.
Todo ello con la amenaza de quedarse sin trabajo. Igual de exigente es la promesa que hace un joven, en 1961, en el carnet del Frente de Juventudes, donde promete amar a Dios y “levantar sobre este amor todos mis pensamientosâ€. Todo un mundo agrupado en la sala de exposiciones del Centro cultural Medina Elvira de Atarfe, que se puede visitar de seis de la tarde a nueve de la noche hasta mediados del próximo enero.